martes, 3 de abril de 2018

Receta a Juicio: Calabaza y kale al horno

Como ya dije, el kale es un tipo de col rizada que se está poniendo de moda en los últimos años. Esto es gracias a su alto contenido en nutrientes: aporta vitaminas (A, C, ácido fólico...), minerales (calcio, hierro, magnesio, zinc...) y  proteínas (aporta algo más de 4g de proteínas por cada 100g, cifra considerable viniendo de un vegetal...). Todo esto no significa que sea un superalimento. Sencillamente porque los superalimentos no existen. Pero lo que no podemos negar es que se trata de un alimento nutricionalmente interesante: si te gusta, encaja en tu forma de comer y lo querés incluir habitualmente en tu alimentación, perfecto; si no, no hace falta obligarse a comer kale: esos nutrientes se pueden obtener de otros alimentos. Y esto es aplicable a todos los mal llamados "superalimentos"

Después de este inciso, vamos a centrarnos en la receta de hoy. Es una guarnición de calabaza y kale al horno, que pueden encontrar en la web de Directo Al Paladar. Es una receta bastante sencilla, con no muchos ingredientes y 100% vegetal. Mi versión de la receta fue la siguiente:



Ingredientes:

- Media calabaza
- Kale (un manojo)
- Aceite de oliva (virgen extra)
- Almendras (unas pocas, 8-10) u otro fruto seco (nueces, avellanas...)
- Pipas de girasol (2-3 cucharadas)
- Sal y pimienta

 Elaboración:

- Pelamos y cortamos la calabaza en daditos. La ponemos en una bandeja con un chorrito de aceite y al horno a unos 180º.
- Mientras se cocina, preparamos el kale: lo lavamos bien y lo cortamos en trozos medianos.
- Por otro lado, en un mortero machacamos las semillas y las almendras con una cucharada de aceite de oliva y una pizca de sal.
- Cuando la calabaza está blanda, retiramos la bandeja y añadimos el kale y la mezcla de frutos secos y semillas (reservar una cucharada). Mezclamos todo y lo ponemos en el horno unos 5 minutos más.
- Sacamos del horno, servimos en un plato y espolvoreamos con lo que quedaba de mezcla de semillas y frutos secos. Y a comer.





Esta receta es perfecta como guarnición. En mi caso lo acompañé de un pescado (estornino) como parte proteica, pero cada uno puede combinarlo a gusto: con pollo, con tofu, con alguna legumbre (los garbanzos me pinta que quedarían genial...), etc.

Ya hemos hablado de todos los nutrientes que tiene este tipo de col, y el plato se ve enriquecido con las grasas saludables de las semillas y frutos secos (y del pescado azul en mi caso), la fibra de éstos y de la calabaza y los micronutrientes (minerales y vitaminas) que nos aportan todos ingredientes añadidos. Es una receta muy saludable y nutritiva. Personalmente, también me pareció muy rica, pero eso dejo que lo juzguen ustedes cuando la prueben.

¡Hasta la próxima receta!

miércoles, 21 de marzo de 2018

En busca del brownie saludable perfecto: parte 2

Sí, sé que pasó mucho tiempo desde la primera parte de "En busca del brownie saludable perfecto". Pero ya estoy de vuelta y con una receta mucho mejor que la primera.

La receta me la pasó una compañera, quien  la sacó de algún punto del gran mundo de INTERNET. Como no les puedo dar más referencias, directamente les voy a pasar la receta que yo hice, con mis pequeñas modificaciones habituales

Ingredientes:
- 200g de boniato (pesado en crudo)
- 3 huevos
- 60g de chocolate negro
- 1 cucharadita de crema de cacahuete (totalmente prescindible)
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- 1 cucharada sopera de cacao amargo (rasa)
- 2 cucharadas sopera de harina
- un chorrito de leche
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 cucharadita de miel

Elaboración:
- Lo primero es cocinar la batata/boniato. Se puede hacer al horno o al microondas (yo opté por lo segundo).
- En una cacerolita derretimos el chocolate con el aceite y la mantequilla de cacahuete (si no se usa añadir el doble de aceite).
- Con un tenedor pisamos el boniato. Yo lo dejé bastante mal triturado (por eso se ven trocitos) pero quedaba rico así... Pero quien lo prefiera más homogéneo, lo suyo sería pasarlo por la minipimer (o batidora o similar).
- Mezclamos el boniato con las yemas (las claras las separamos), la miel y le añadimos el chocolate derretido.
- Añadimos el cacao amargo, el harina y el polvo de hornear. Si está muy espeso (que es probable) añadimos un chorrito de leche.
- Batimos las claras a punto de nieve y se las incorporamos a la mezcla anterior, intentando que no se bajen.
- Colocamos en un molde y horneamos unos 20-25 min a 160-180º. Comprobar que está bien cocido pinchando en el centro con un palito: si sale limpio, ¡listo!


Resultado: Muy riiiiiicoooooooooo.
No tengo mucho más que decir.... sale rico, esponjoso, húmedo, chocolatoso... como todo postre sin azúcar, no es muy dulce, pero el boniato le da el dulzor justo.

De mis dos intentos de brownie saludable, este es el mejor con diferencia. Sé que no tiene mérito, pero a mí me vale :P

Anímense a probarlo, porque de verdad que merece la pena. ¡No se van a arrepentir!



lunes, 5 de marzo de 2018

Receta a Juicio: Magdalenas de chocolate "fit"

"Fit" = dícese de una receta/preparación que suele tener menos calorías y, por lo general, menos grasa y más proteínas. Esto es, al menos, lo que yo entiendo cuando veo alguna receta que dice "fit" (aclaro porque no es ninguna definición oficial ni contrastada...).

Por eso, estas magdalenas son fit: tienen menos grasas que las magdalenas clásicas, menos azúcar, más proteínas y menos calorías. ¿Significa eso que son las magdalenas del futuro y que comerlas adelgaza? NO. Siguen siendo "bollería", por muy fit que sean, y no creo que sean algo para comer a diario.

Dicho esto, vamos con la receta. En esta ocasión, me basé en una receta del blog Fit Happy Sisters (acá les dejo el enlace a la receta original). La cosa es que llevan un ingrediente en particular que en parte es el responsable de que sean fit: proteína whey (es decir, polvos de proteínas con los que se suelen hacer batidos). Antes de seguir vamos a aclarar este tema: No, no es necesario tomar batidos de proteínas. Se puede llegar a las cantidades necesarias de este nutriente con los alimentos. Y no, no es malo tomar proteínas. En ciertos casos puede ser recomendable acudir a este tipo de "suplementos" (cuando las necesidades son muy elevadas, cuando hay problemas digestivos, por comodidad en ciertos momentos, etc., etc., etc.). Es decir, que no sea necesario no significa que sea algo negativo, y en ciertos casos puede ser de gran utilidad. 

Como siempre, la receta la tomé como "base" y la modifiqué acorde a lo que tenía en casa. Así quedaron mis magdalenas y así las hice:



Ingredientes (para las 7 magdalenas de la foto):
-90 ml de bebida de soja sin azúcar (o leche de vaca o cualquier otra bebida vegetal)
- 4 onzas de chocolate negro
- 3 cucharadas soperas de proteína whey sabor chocolate 
- 3 cucharadas soperas de harina (yo no tenía de avena así que usé de trigo)
- 1 cucharada sopera de cacao puro (sin azúcar)
- 1 cucharada de postre de polvo de hornear (tipo royal)
- 2 huevos
- Unas gotitas de esencia de vainilla
- Un par de nueces para decorar

Elaboración:
- En una cacerolita ponemos a calentar la leche y le añadimos el chocolate negro hasta que se funda.
- En un bol mezclamos los secos: la proteína, el harina, el cacao y el polvo de hornear.
- Añadimos la leche con chocolate a los secos, las dos yemas (reservamos las claras) y la esencia de vainilla.
- Batimos las claras a punto de nieve y se las incorporamos suavemente.
- Rellenamos los moldecitos con la mezcla y los decoramos (en mi caso usé nueces pero puede ser con cualquier fruto seco o incluso con trocitos de chocolate).
- Horneamos unos 10-15 min o hasta que al pincharlos el palito salga limpio (horno medio, unos 160-180º, dependiendo de cada horno...)


Como ven en la foto, quedan bastante esponjosas y de sabor están muy ricas. No son excesivamente dulces y no llevan ningún edulcorante porque la proteína ya lo tiene.

Para quien no tenga proteína yo sustituiría esas tres cucharadas por más harina (dos cucharadas más) y más cacao (1 cucharada más). Además añadiría algo para endulzar: puede ser miel, sacarina, pasta de dátiles, plátano o lo que cada uno quiera/tenga. Pero esto no lo probé, así que si alguien hace el intento que me cuente qué usa y cómo le quedan!

Y como cualquier magdalena son ideales para desayunos, meriendas e incluso como postre. Son muy prácticas para llevar en el bolso, en un tupper o envueltas en papel. Pero como ya dije, son de consumo ocasional: nada de sustituir a diario la fruta de postre o entre horas por magdalenas, ni fit ni fat.