domingo, 15 de abril de 2018

¿Por qué hacer el reto "Un mes con comida real"? Segunda semana Realfooding

Ya pasé la segunda semana del reto "un mes con comida real" y hoy voy a hablarles de por qué me parece una buena idea hacerlo (si todavía no saben en qué consiste pueden leer la entrada donde lo explico acá). 

¿Por qué una persona podría querer estar un mes sin comer "cosas ricas"? ¿Es algún tipo de penitencia? ¿Un castigo? 

El principal objetivo que le veo a este reto es ser conscientes de lo que comemos. Mucha gente cree que su consumo de ultraprocesados es "normal", "correcto", no se dan cuenta que comen más de lo que se piensan. Pocos van a decirte que comen demasiadas galletas, demasiado embutido o demasiadas patatas de bolsa:"¡si las galletas solamente las tomo en el desayuno!; la pizza congelada sólo como una noche a la semana, cuando no tengo tiempo; las patatitas y la cerveza sólo los viernes; la palmera de chocolate porque es sábado y el helado sólo el domingo. Todo con "moderación". Al final de la semana nos encontramos que, con eso de la moderación, hemos tomado más ultraprocesados de lo que pensábamos (y fácilmente más de lo que es saludable).


El tema de la moderación da para escribir otro post. Nos dicen que podemos comer de todo con "moderación" pero nadie nos define qué significa esto: ¿comer galletas sólo en el desayuno es moderación, aunque esto se haga todos los días? ¿cenar un día pizza congelada, al día siguiente kebab, al siguiente hamburguesa...? ¿tomar todos los días un postre lácteo azucarado es moderación? Nadie lo tiene claro. La moderación a veces no nos sirve y sólo está para justificar el consumo de alimentos que no son recomendables (no hace falta moderación para consumir tomates, fresas o merluza, pero sí para los dulces, refrescos, snacks, alcohol... es decir, para los ultraprocesados). 

Con el reto vamos a ser capaces de conocer si nuestro consumo de este tipo de alimentos es realmente "moderado" como creemos (es decir, un consumo ocasional, anecdótico, de una vez cada tanto) o al final era un hábito del que no éramos conscientes. 

Este es el motivo por el que empecé yo a hacer el reto. Como dietista, suelo llevar un cierto control de lo que como (es algo que me gusta y de lo que me preocupo) pero por otro lado hay veces que "me permito" comer cosas que sé que no son sanas simplemente porque el resto de comidas las hago bien. Me explico: durante la semana cocino yo y suelo comer todo "comida real" (tal vez el 90% o más), pero llega el fin de semana y como cosas que no tomaría durante la semana: dulce de leche (bendito sea), bizcocho o tarta, patatas fritas, algún bombón o chocolate, salsas compradas, etc... (sí, los dietistas y nutricionistas somos personas normales y nos gustan las "cosas ricas y poco sanas" también, ¡y hasta a veces las comemos!). Por eso, mi objetivo con el reto es comprobar que soy capaz de estar el mes entero sin consumir estos productos ultraprocesados, valorar si su consumo era más elevado del que pensaba y experimentar cómo me siento en aquellas situaciones donde tenga presente algo que no "pueda" comer (control emocional). 

Creo que es un ejercicio que todos deberíamos hacer para ganar mayor consciencia sobre nuestra alimentación y conocer mejor nuestra relación con la comida.

Si estás pensando que esto es una chorrada y no te parece motivo suficiente para embarcarte en un mes sin donuts ni ketchup te gustará saber que hay más razones para realizar el reto:

- Para mejorar tu salud: al eliminar todos los alimentos que no aportan nada bueno a tu cuerpo, vas a ganar salud.
- Para adquirir mejores hábitos de alimentación: aunque al principio te "obligues" a comer y cocinar comida real, al final del mes algunos de los cambios en tu alimentación van a pasar a convertirse en hábitos que mantendrás a largo plazo.
- Para perder peso: no creo que deba ser el objetivo principal ni el más relevante, si no que es más bien una consecuencia. Pero si te motiva a empezar con el reto, ¡adelante!. Está claro que si en tu dieta los ultraprocesados están muy presentes, eliminarlos y sustituirlos con comida real puede ayudarte a perder algunos kilos de más. 

Si todavía quieren más, los vuelvo a remitir a la página de realfood  donde van a encontrar más información y más motivos para hacer el reto. Espero que con esto al menos se planteen la idea y sirva para que cada uno reflexione sobre su alimentación.


martes, 10 de abril de 2018

Gachas o porridge de avena, plátano y fresas

¡Buen día!

¿Quieren una receta para empezar el día con alegría y energía? (nótese lo bien que se me da rimar...). Si la respuesta es sí, esta receta es para ustedes.


Las gachas o porridge son preparaciones a base de un cereal (en este caso avena, que es el más habitual) y un líquido (puede ser agua, leche o bebida vegetal) que se cocina hasta obtener una textura cremosa, tipo "papilla" (aunque esa palabra suene un poco mal). Son un desayuno clásico en muchos países y cada vez están más de moda gracias a todos los beneficios que tiene el consumo de avena.

La avena es un cereal muy rico en hidratos de carbono complejos, fibra (10g por cada 100g de avena) y proteínas (13,5g/100g). Además es una fuente interesante de minerales como potasio, magnesio, calcio o fósforo, y vitaminas, principalmente del complejo B. Se ha visto que este cereal tiene un gran  poder saciante (por lo que si la tomamos en el desayuno vamos a tener menos hambre durante la mañana y podemos evitar picar entre horas), que ayuda a combatir el estreñimiento (por su gran contenido en fibra), que mejora el perfil lipídico (lo que favorece a la salud cardiovascular) y que ayuda a regular el peso corporal. En resumen, la avena es fantástica. Si todavía no la comen, están tardando.

Después de todo este "nutricionismo", vamos con lo que importa, que es la receta:

Ingredientes (para una persona)
- 30g de avena (son unas 2-3 cucharadas soperas, según lo llenotas que las pongan).
- 1 vaso de líquido (yo puse la mitad de agua y la mitad de leche, pero acá cada uno puede hacer su mezcla
- 1 clara de huevo (la yema no la tiren, por dios, que se puede usar para muchas cosas; y si no, pueden poner el huevo entero sin problema)
- 4-5 fresas
- 1/2 plátano

Preparación:
- Colocamos la avena y el líquido en una cacerolita a fuego suave.
- Cocinamos removiendo continuamente (o casi).
- Añadimos 1/2 plátano (reservamos unas rodajas para decorar) y unas tres fresas en trocitos, y seguimos mezclando
- Cuando ya esté haciendo chup-chup (sonido de burbujitas) añadimos la clara y ahora sí mezclamos sin parar, rápido para que la clara se integre y no se cuaje.
- Cocinamos hasta obtener la textura deseada. Si está muy espeso le podemos añadir algo más de líquido. A mi me gusta que no quede demasiado denso, pero eso ya depende de cada uno.
- Servimos y decoramos con las rodajitas de plátano y una fresa también cortada.

Valoración Nutricional

Energía (kcal)
270
Hidratos de Carbono (g)
44
Proteínas (g)
13
Lípidos (g)
4.5
Fibra (g)
4


Consideraciones:

Las cantidades de la receta son las que usé para mí. Éstas van variar según las necesidades energéticas de cada persona: alguien que sea más grande que yo, haga ejercicio por la mañana, coma más tarde, etcétera, posiblemente se quede con hambre. Y no porque yo les haya mentido al decir que la avena es un alimento saciante, simplemente porque esa persona tiene necesidades más altas que las mías. Esta receta debe usarse como base, pero de aquí que cada uno modifique los ingredientes, añadiendo o quitando cantidades.

Nótese que la receta no lleva azúcar. No es necesaria porque le hemos añadido fruta, que ya tiene azúcar (propio, y éste azúcar es bueno, no se preocupen). Además, al estar la fruta cocida se potencia el dulzor de la misma.

Y como siempre digo, anímense a probar la receta y a modificarla a su gusto: usen otras frutas, añadan sabores como canela, cacao, ralladura de limón, pueden agregarle frutos secos, semillas, pasas... ¡Todo le queda bien a las gachas!

lunes, 9 de abril de 2018

¿Qué es el realfooding? Empezando el reto un mes con comida real

Desde hace una semana estoy haciendo el reto propuesto por el nutricionista Carlos Ríos que consiste en estar 30 días comiendo comida real. Al comentarlo con mis familiares y amigos en alguna comida, la pregunta que se repetía siempre era: ¿Qué es eso de comida real? Así que hoy me dispongo a contestar esa pregunta a todos, por si todavía hay gente que no conoce el movimiento.

Como ya dije, este movimiento realfood (también se puede hablar de realfooding, realfooders o comida real) lo empieza Carlos Ríos como forma de reivindicar la comida de verdad, la que es saludable, en contraposición de aquellos alimentos ultraprocesados que cada vez abundan más y no deberían estar tan presentes en nuestros carritos de la compra.

Si entramos en el blog de Realfooding nos dan la siguiente definición para el concepto Comida Real:

Comida Real son todos aquellos alimentos mínimamente procesados o cuyo procesamiento industrial o artesanal no haya empeorado la calidad de la composición o interferido negativamente en sus propiedades saludables presentes de manera natural. 

Yo lo voy a definir no por lo que es, si no por lo que NO es: no son comida real aquellos alimentos ultraprocesados, con largas listas de ingredientes donde muchos ni sabemos qué son... por lo general incluyen en su composición azúcar (u otros edulcorantes), aceites refinados y grasas de baja calidad, harinas refinadas, aditivos (colorantes, espesantes, etc.). Todo esto los convierte en alimentos muy palatables (muy ricos) y con una densidad de nutrientes bajas (muchas calorías para pocos nutrientes). 

Así puede parecer complicado, pero básicamente la comida real es: verduras, frutas, legumbres, frutos secos, carnes, pescados, huevos, lácteos naturales, cereales integrales, aceite de oliva y otros alimentos como café, té, especias...


¿Qué es lo que se queda fuera? Las galletas, cereales de desayuno, la bollería y todo tipo de dulces del estilo, los snacks salados (patatas, nachos y un largo etc.), carnes procesadas (hamburguesas, salchichas, embutidos....), lácteos azucarados, gran parte de la comida precocinada, ya sea congelada (croquetas, palitos de pescado, lasañas...), refrigerada (pizzas, platos de pasta...) o en otros formatos (sopas de sobre, salsas...), zumos, helados, chucherías y un largo etcétera. 

Como ven, son muchos los productos que quedan fuera de la definición de comida real. La mayor parte de lo que se encuentra en un supermercado no pasaría el examen del realfood. Por este motivo, una de las ideas de este movimiento es volver a los mercados, donde la mayor parte de los productos son "aptos" y hay menos "riesgo" de caer en la tentación de comprar ultraprocesados (por el simple hecho de que la exposición es menor). 

El por qué se me dio por hacer este reto y qué espero obtener del mismo, ¡en el próximo capítulo!