miércoles, 2 de mayo de 2018

Final del reto realfooding: conclusiones

Ya quedó atrás abril y ayer día 1 de mayo dí por terminado el reto de 1 mes con comida real comiendo una cucharada de dulce de leche. ¡Qué rico estaba! Pero a la vez me pareció "demasiado" dulce... (esto, señores y señoras, es consecuencia de educar al paladar).

Este gesto de comer dulce de leche fue totalmente simbólico, porque realmente no estuve todo el mes sin comer nada que no fuera realfood... No, no cumplí el reto 100% perfecto. Si bien casi todo lo que comí durante este mes cumplía con lo de "comida real", también comí cosas que no entraban en este concepto: un trozo de pan blanco una noche que salimos de tapas con unos amigos, alguna empanada de carne de mi señora madre (la masa es comprada y con harina refinada, no sería realfood), y el pasado sábado tuve una boda donde me pasé el reto por donde yo me sé y comí de todo (¡incluso tarta!)

¿Entonces qué, este mes no vale? Para nada, yo lo doy como válido. Si contamos con que hacemos entre 4 y 5 comidas al día, estamos hablando de entre 120-150 comidas que hice en este mes de abril: si de todas esas sólo hice "mal" 3-4, no llega ni al 3% de comidas que no fueron realfood.

¿Y qué saqué yo de hacer el reto? ¿Qué aprendizaje/conclusión me quedo?

Bueno, en primer lugar creo que el reto es "fácil" de hacer EN CASA (o al menos a mí me lo pareció). Si tenemos la costumbre de comprar productos frescos y cocinar en casa, no es muy difícil comer comida real. Y es algo que ya hacía de antes y que no me supuso ningún esfuerzo. 

Sin embargo, a la hora de salir a COMER FUERA o comer cosas que no cocina uno mismo se puede hacer más difícil, sobretodo si queremos ser muy estrictos con el término "comida real". Por poner un ejemplo: no podemos controlar que el aceite con el que se cocina sea de oliva virgen extra, o si han usado un poco de harina refinada o tomate frito o cualquier otra cosa "no apta" en el reto.

Con todo, SÍ que reduje mi consumo de not-realfood durante estos días, sobretodo cosas dulces. El mayor cambio que noté es que cuando llega el fin de semana ya no siento "la necesidad" de comer esas cosas que durante la semana no consumo, y al final como igual de bien que el resto de días.

¿Voy a seguir haciendo el reto?

Sí y no. Básicamente, voy a intentar seguir como ahora, pero permitiéndome alguna que otra licencia más que durante este mes. La palabra sería EQUILIBRIO, buscar ese punto medio entre comer comida real y no renunciar a la vida social, a tomar un helado con los amigos y a comer magra con tomate de mi señora madre aunque tenga tomate frito con azúcar not realfood. No pasa nada por comer ocasionalmente algo que no es tan saludable, porque mientras sea un consumo esporádico no va a tener repercusiones sobre la salud.

Al fin y al cabo, no comemos sólo para nutrirnos. La comida también nos sirve para compartir momentos, para celebrar, para agradecer, para dar cariño... a veces será realfood y otras no.

lunes, 23 de abril de 2018

¿Qué puedo y qué no puedo comer? Tercera semana realfooding

Seguimos con el reto y hoy quiero entrar un poco en detalle sobre lo que como y lo que no como. En mi opinión, el concepto "comida real" es bastante abstracto y si bien hay alimentos que tenemos muy claros dónde ubicarlos (real o ultraprocesado) con otros no parece tan fácil la cosa. En esos alimentos creo que debe ser cada uno, de manera individual y según sus criterios, quien decida si los quiere aceptar o no.

Para organizar un poco la cosa voy a ir hablando por comidas. Mi idea es contarles qué alimentos pueden incluir en cada una, cuáles deberían evitar, algunos ejemplos para cada caso y hablar en concreto de los alimentos que en mi caso particular tuve que desechar para hacer el reto. Empecemos:


Desayuno

Está claro que dejamos fuera todos los tipos de galletas, de cereales azucarados/edulcorados y bollería. No hay duda de que esto no es "realfood". Tampoco entran los lácteos azucarados (yogures de sabores), ni mermeladas. En mi caso quise excluir tanto azúcar como edulcorantes artificiales, así que los yogures 0% azúcar que tienen edulcorantes tampoco los tomo. Lo mismo con las mermeladas. Como son alimentos que habitualmente no consumo, no me fue difícil esta parte.

En lugar de todo esto, mis desayunos suelen ser a base de fruta y yogur o tostadas (pan 100% integral). Entre los alimentos que incluyo están: fruta fresca, yogur entero o griego natural, frutos secos y frutas deshidratadas (pasas, dátiles...), semillas, avena, leche o bebida vegetal (importante que sea sin azúcar), café, té, el pan integral, tomate, aguacate, queso fresco, aceite de oliva.

¿Qué cambios hice? Eliminé el queso de untar y lo cambié por quesos de mejor calidad (queso fresco, cottage, ricotta, donde los únicos ingredientes sean lácteos, fermentos y sal). Durante estas semanas tampoco estoy consumiendo miel, cosa que antes sí hacía de forma ocasional. El pan blanco es otra cosa que estoy evitando: hago integral 100% en casa con la panificadora (y lo congelo) y sino pan de centeno (tipo alemán).

Banana, yogur griego, avena, nueces y pasas.

Ejemplos de desayuno:

- Gachas de avena con fruta

- Tostadas de pan integral con tomate, aceite de oliva y queso fresco/ con tomate y aguacate

- Fruta fresca, yogur natural y frutos secos/semillas



Comida y cena

Estas comidas son más fáciles en mi opinión y personalmente no me parecieron difíciles de llevar en casa. Como comida real tenemos todas las verduras, legumbres, carne, pescado, huevo, cereales... de éstos últimos yo decidí incluir sólo los integrales (aunque tengo que admitir que no siempre lo cumplí al 100%, pero de esto ya les hablaré cuando termine el reto).

Lo que tenemos claro que no es realfood son los precocinados: pizzas, lasañas, croquetas; cualquier carne procesada (salvo la carne picada que es sólo carne), salsas...

¿Qué tuve que eliminar yo en estas comidas?
  • Los quesos que no son realmente quesos: por ejemplo el queso en polvo que consumíamos habitualmente era una mezcla de queso, grasas (mantequilla o alguna grasa vegetal), almidones... y lo cambiamos por queso emmental o grana padano rallado.
  • Tomate frito: no es algo que consuma mucho, pero sí que para ciertas comida se usa en mi casa.Adiós magra con tomate, nos vemos en un mes. 
  • Jamón york: es el único alimento dentro de la categoría "embutidos" que tolero. Al igual que el tomate frito, no suelo consumirlo (ni lo compro) pero en mi casa sí que lo usan para ciertos platos como la  tarta de jamón y queso (que es con hojaldre). 
  • Arroz, pasta, harina refinada: lo cambiamos todo por sus versiones integrales.
  • Atún en aceite de girasol: esto no creo que sea tan necesario, no me parece una opción tan mala. Pero como cambio a mejor durante este mes intenté consumir principalmente atún natural o como mucho en aceite de oliva. 

macarrones integrales, salsa de tomate, berenjena, atún.
Ejemplos de comidas y cenas:

- Pasta integral con berenjena, salsa de tomate casera y atún natural.

- Salteado de garbanzos con verduras (calabacín, cebolla, pimiento...)

- Tortilla de patata y espinacas con ensalada

 Hay un sinfín de opciones así que sólo dejo un par de ideas por ejemplificar, para ver más les recomiendo que miren en el blog, que casi todas las recetas son #realfood.


Postres de las comidas/cenas y cosas para picar

He aquí uno de los principales problemas del reto. Hay que eliminar todo tipo de postres azucarados, snacks, chocolatinas, etc. En mi caso, aunque soy consciente de que son cosas no saludables, soy muy muy de dulce y por eso varias veces a la semana (sobretodo los fines de semana) comía algún bombón, algo con dulce de leche, fruta con nata montada, alguna tarta... todo con moderación (porciones pequeñas, espaciadas en los días), pero era algo habitual: todas las semanas algo caía.

Por eso para mí fue difícil llegar el fin de semana a mi casa y no poder compartir el postre con los demás. Pero hay opciones más saludables que no están nada mal. Mis preferidas son:

Fresas con no-nata (queso batido) y chocolate 72% cacao
- Chocolate negro del 72-74% de cacao. Si toleran más negro, mejor para ustedes, pero para mí esto ya es mucho. De hecho no lo como sólo, si no que lo como con algo de fruta (fresas, plátano...) para que esté más dulce.

- Dátil con nuez. Mi postre más top, muy dulce y muy rico. Con uno o dos ya tenía suficiente "azúcar" para después de una comida.

- Fresas con queso batido o yogur griego.


Para picar entre horas (almuerzo, merienda...) recomiendo un poco las mismas ideas, además de tener siempre a mano fruta y frutos secos de todo tipo. Son la mejor opción. Ocasionalmente también se puede optar por algo de repostería casera con ingredientes "reales" como puede ser el bizcocho que publiqué hace poco (que pueden ver acá)


En resumen, se trata de buscar los alimentos lo menos procesados posible o con procesados que no alteren demasiado sus propiedades (como pueden ser los botes de legumbres, los pescados en conserva al natural, etc.) y evitar todos los ultraprocesados. Esto implica muchas veces tener que cocinar más (como en el caso de la salsa de tomate, que hay que hacerla casera en lugar de usar tomate frito) pero otras veces sólo supone un cambio muy sencillo que no implica ni tiempo de más ni nada (como cambiar la nata por queso batido, la pasta refinada por pasta integral...). Bueno, tampoco "nada", digamos que sólo implica cambiar de hábitos. Pero de eso se trata, ¿no? De cambiar nuestros hábitos y adoptar unos más saludables.

Espero que les sirvan estos ejemplos, ya sea para animarse con el reto o para ir reduciendo de a poco los ultraprocesados de su dieta. Cualquier cambio, por pequeño que parezca, a la larga puede repercutir mucho en su salud. ¡Un saludo!

domingo, 22 de abril de 2018

Bizcocho #RealFood

Que esté haciendo el reto Realfood no implica que el fin de semana no cocine algo dulce y rico. Usando alimentos reales y saludables podemos hacer bizcochos como este: basta usar harina integral en lugar de refinada y sustituir el azúcar por fruta madura o frutas deshidratadas para endulzar.



Ingredientes:

2 bananas (mejor maduras)
3 huevos
50g chocolate 72%
1/2 taza* de leche (aprox son 100ml)
1 taza* harina integral (aprox son 100g)
1 cuch cacao puro
1 cuch pequeña polvo de hornear (levadura tipo royal)

*Taza tamaño café con leche

Elaboración:

- Derretimos el chocolate con la leche en una cacerolita
- Mezclamos las yemas con las bananas pisadas con un tenedor.
- Añadimos el chocolate derretido a las yemas, mezclamos bien.
- Agregamos el vaso de harina, el cacao puro y el polvo de hornear
- Batimos las claras a punto de nieve y las incorporamos a la mezcla.
- Hornear a horno medio, hasta que al pinchar el palito salga limpio.

Valoración nutricional (por ración, contando que salen 6 raciones)

Energía (kcal)
177
Hidratos de Carbono (g)
25
Proteínas (g)
6,3
Lípidos (g)
6
Fibra (g)
2,5


Es una opción mucho más saludable y nutritiva que un bizcocho de chocolate convencional. Si lo comparamos con el típico bizcocho que venden en los supermercados, vemos que nuestra versión aporta muchas menos calorías, hidratos de mejor calidad (hidratos complejos procedentes de la fruta y del harina en lugar de los simples procedentes del azúcar), grasas también mejores (evitamos los aceites vegetales hidrogenados y las grasas vienen del huevo y del chocolate principalmente) y mucha más fibra.


Así que ya saben, si tienen antojo de dulce, mejor prueben esta receta en casa y no sucumban ante los productos poco saludables e hiperpalatables que nos ofrecen en los supermercados.